EUSKAL ZIBILIZAZIOA Y EL PAIS
      es un articulo del miembro de la RED VASCA ROJA Alfontso MTZ LIZARDUIKOA publicado en la pagina 10 del º de EUSKADI INFORMACION del 25 de Octubre de 1998


      EUSKAL ZIBILIZAZIOA Y EL PAIS

      El día 20 de octubre, en el contexto del Premio Nacional de Ensayo concedido a Jon Juaristi por su crítica del nacionalismo vasco en la obra “El bucle melancólico”, el Pais adornaba este evento con una página entera de su sección de cultura, y dos comentaristas cuyas firmas son ya muy conocidas para nosotros los indígenas de las provincias irredentas. Una era la de Savater y la otra la de Mikel Azurmendi.

      La práctica monopolística de los medios de información del estado español, y su manipulación sistemática del problema vasco, está ya dando sus frutos en el campo cultural. Así, observamos con curiosidad la evolución del discurso de los intelectuales orgánicos del poder, quienes, al no necesitar de debate alguno ya que “el otro” ha sido anatematizado y enmudecido de antemano, llegan a unos límites argumentativos propios de sociedades subdesarrolladas y analfabetas. No es pues mi objetivo comentar aquí las necedades que el “pensamiento” único ha parido acerca de las cualidades literarias o filosóficas de Jon Juaristi, necedades que adquieren el carácter de categoría de pensamiento por el sólo hecho de ser publicadas en la sección de cultura del periódico antes citado. No. Me referiré sólo al contenido de la columna de mi compañero de facultad Mikel Azurmendi, el cual, al parecer, sigue con gran interés (no exento de mala leche, todo hay que decirlo) mi actividad investigadora y ensayística.

      Cual no fué mi sorpresa al comprobar que Mikel, aprovechando el obligado homenaje a su jefe intelectual arremetía contra mi libro “Euskal Zibilizazioa (gure herriaren sustraien bila)” que recientemente ha aparecido en las librerías y al que el Pais, adelantándose a casi todos los media de Euskal Herria, ha hecho propaganda gratuita. Mi sorpresa aumentó al concluir la lectura de la columna, ya que Azurmendi dedicaba tanto espacio a la anatematización de mi libro como a las alabanzas del homenjeado Juaristi. Aunque no me suele gustar responder a este tipo de “críticas”, esta vez he picado, y para que el lector se haga una idea del trasfondo crítico y visceral de dicha reseña periodística le haré un breve resumen de sus contenidos más destacables, junto a unas opiniones personales que desarrollaré a continuación.

      Azurmendi titula su columna dedicada a Jon Juaristi con el significativo título de “Vasco con V”. Y cito ya literalmente “Con V, como voz, como valor, como vidente. Sólo Juaristi ha sido capaz de decir públicamente que los vascos somos unos chulos y cobardes”, tras esta sentencia que refleja pristinamente la valoración que la progresía de Madrid (y sus subalternos de colonias) hace de nosotros, prosigue nuestro ínclito profesor valorando que en la actualidad el ser vasco es, al parecer, una patología (buen tema para un nóbel de medicina Mikel!) “enfermedad de la que hace el diagnóstico Juaristi”. Hasta aquí las citas al jefe. Y a partir de ahí la mala leche acumulada hacia este humilde profesor indígena, al que no nombra pero al que intenta crucificar, sin darse cuenta de que lo que para Azurmendi son motivos de insulto y desprecio, para nosotros los vascos, se transforman en motivo de identidad y de orgullo.

      Esta historia me recuerda a la de los párasitos de la contrainformación madrileños, que para verter su odio a los perseguidos militantes de ETA se inventaron el apelativo de “etarra”, y que por más que los locutores rugieran en las erres, para nosotros seguía siendo un apelativo sin el más mínimo signo despectivo. Bien, pues de la misma manera, Mikel Azurmendi me espeta, como si del mayor crimen se tratara, que en el libro “Euskal Zibilizazioa” se afirma que “somos una comunidad que resiste aquí desde hace 30.000 años”, que “sómos el único pueblo indígena de Europa”, que ”sómos los únicos descencientes directos del cromagnon”, o que “los valores que nos han hecho durar sin plegarnos a los de fuera, son el territorio, la lengua, el panteísmo (habrá entendido lo que quiero decir?), el feminismo (?) matriarcal y el trabajo en común (auzolan)”.

      Apesar de que la transcripción de lo anterior no es brillante precisamente, la daré por buena. Lo que no te admito Mikel es que afirmes que he dicho que “para seguir vivos hay que cerrarse a los de fuera”, y apoyar así vuestras tesis de que el nacionalismo (vasco por supuesto) es excluyente. Para que los lectores comprendan tu capacidad de manipulación, y puedan juzgarte ecuanimemente, les voy a ofrecer entera la hermosa cita del célebre antropólogo Levy Strauss, qué es la que realmente está escrita en el libro y de la que tu has sacado tu tajada. Dice así: "Las diversas culturas, cada una de ellas vinculada a un estilo de vida, a un sistema de valores, han de velar por sus particularismos; y darse cuenta de que esta disposición es sana, y en modo alguno (como quisieran hacernos creer) patológica. Cada cultura se desarrolla gracias a sus intercambios con otras culturas. Pero es preciso que cada una ponga en ello una cierta resistencia, pues de lo contrario muy pronto dejaría de tener nada propio que intercambiar. Tanto la ausencia como el exceso de comunicación tienen sus peligros". Que el lector compare.

      Afirmas muy atrevidamente, además, que el libro en cuestión es un cúmulo de necedades. Yo personalmente creo que no lo has leido. Y si lo has leido no lo has entendido. Te recordaré que tres cuartas partes del libro son una reconstrucción sintética (“hipótesis” la llamamos la gente con formación científica) erigida en base a datos análiticos aportados por las ciencias empíricas en campos punta de la investigación actual. Los datos actuales de la paleoantropología, arqueología, paleolingüística y genética de poblaciones, que hacen totalmente plausible (como paradigma de trabajo para orientar futuras investigaciones) la hipotesis de la civilización vasca, no reciben el más mínimo comentario por tu parte. Las investigaciones, internacionalmente reconocidas, de eminentes intelectuales como Renfrew y Gimbutas (en arqueología), Cavalli-Sforza y Bertrand Petit (en genética), o Ruhlen y Greenberg (en paleolingüística) no merecen el más mínimo comentario por tu parte. Todo lo liquidas con la máxima expresión de tu pensamiento simbólico: necedades.

      Pues bien Mikel. En este pueblo, al que tú al parecer tanto odias, existe mucha gente intelectualmente preparada que te dá mil y una vueltas en el campo del estudio y de la investigación. Y además, existe también, y esto ya se que os duele, una nueva generación joven que no está dispuesta a soportar por más tiempo el derecho de pernada cultural al que nos llevais sometiendo desde hace cientos de años; una juventud preparada para asumir la dirección cultural y la interpretación de su historia desde intereses radicalmente diferentes a los vuestros. Y termino. Por lo que respecta a mí, te diré que me encantaría poder debatir (y además espero hacerlo) las tesis que me ocupan en el libro “Euskal Zibilizazioa” con gente que no comparta mis ideas. Pero eso sí, desde el respeto y sobre la base de una mínima formación intelectual y científica, que tú no posees.

      Alfontso Mtnz. Lizarduikoa

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